El Museo se suma al Año Fabra

Hoy a las 7 de la tarde se hace en Badalona la apertura del Año Fabra con el que desde la Generalitat se conmemoran los 150 años del nacimiento de este gran lingüista y gramático catalán, los 100 de la publicación de la Gramática catalana y los 70 años de su muerte. El acto oficial del Año Fabra, al que se suma el Museo de Badalona, ??se hace en el Teatro Zorrilla, como reconocimiento de la estrecha relación del maestro con nuestra ciudad.

Fabra se instaló en Badalona en 1912 en busca de un ambiente tranquilo y de un alojamiento que le permitiera ofrecer a su hija Teresa -de poca salud- los aires y los baños de mar que los médicos le habían prescrito. Así comenzó una relación que se prolongaría hasta el año 1939, cuando la familia Fabra se vio forzada a exiliarse. Durante los 27 años que vivió en nuestra ciudad, Fabra contribuyó al tejido asociativo badalonés, apoyando diversas iniciativas pedagógicas y de difusión de la lengua. Fue uno de los impulsores de la Escuela Marcel·lí Antich (1927) y de la Escola Catalana, así como de las Ediciones Proa (1928). En la ciudad presidió también la entidad catalanista Palestra y trabajó como maestro de la Escuela Municipal de Artes y Oficios, de la que sería el primer director. Fabra incluyó algunas palabras propias del habla badalonesa en su Diccionari General de la Llengua Catalana, como son badiu o micaco, así como un gran número de ejemplos en los que figura Badalona. En 1934 el Ayuntamiento le concedió la medalla de oro de la ciudad y lo nombró hijo adoptivo.

Cuando en enero de 1939 entraron las tropas nacionales, su casa del número 34 de la calle de la Merced (actualmente señalizada con una placa) fue saqueada y buena parte de la biblioteca de Fabra, fruto de toda una vida de trabajo e investigación, fue tirada y quemada en medio de la calle. La pequeña parte que se pudo salvar -unos ochenta ejemplares- está actualmente depositada por ERC de Badalona en el Archivo Histórico de Badalona (AHBDN) en el Museo.

En 1968, todavía en plena represión franquista, el Teatro Zorrilla ya acogió un homenaje a este lingüista con motivo del centenario de su nacimiento. El acto, de gran trascendencia política, fue presidido por su hija, Carola Fabra y por Ramon Aramon. Fue con motivo de este homenaje que Salvador Espriu escribió el poema El meu poble i jo que, finalmente, no se pudo leer ya que, al igual que un poema de Joan Colomines y que el recital previsto de Raimon, fue prohibido por la censura.

A lo largo de los años la figura de Fabra ha sido objeto de numerosas iniciativas y homenajes, entre ellas destacamos la ruta literaria impulsada desde el Espai Betúlia que sigue los pasos del Maestro en nuestra ciudad:

http://www.mapaliterari.cat/ca/api/guia/83/pompeu-fabra/ruta-pompeu-fabra-badalona

 

Foto: Francisco X. Rafols / Museu de Badalona. AI. Col. Mateu Rotger